| El
Instituto Psicosomático de Buenos Aires es una
Asociación Civil sin fines de lucro, dedicada a
la enseñanza, la orientación clínica
y prevención comunitaria, y a la investigación
teórico-clínica en el campo de la Psicosomática.
Inició sus actividades el 20 de Agosto de 1989
como Sociedad de Hecho a partir del empuje y creatividad
de sus fundadores: Dres. Mauricio Chevnik, Rodolfo D´Alvia,
Alfredo Maladesky y Guillermo Rinaldi.
En diciembre de 1998 se constituyó en Asociación
Civil sin fines de lucro (Personería Jurídica
N° 000241).
Pertenece a la Federación del MERCOSUR de instituciones
dedicadas a la Psicosomática y la Psicología
Médica -Fe-Me.Psi- en carácter de Miembro
Fundador y activo participante. Integró el Foro
de Instituciones de Profesionales de la Salud Mental de
la ciudad de Buenos Aires, conformado en Abril de 1997,
para el estudio y redacción del Proyecto de Ley
de Salud Mental de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.
Ha celebrado y mantiene convenios interinstitucionales
de reciprocidad, cooperación e interacción
con distintas universidades e instituciones psicoanalíticas.
OBJETIVOS
El Instituto Psicosomático
de Buenos Aires tiene por objetivos:
· Formación teórico
- clínica vinculada al campo de la psicosomática.
· Asistencia, orientación
clínica, supervisión y prevención
comunitaria
· Investigación interdisciplinaria
Estas actividades son coordinadas por las distintas áreas,
secretarías, y comisiones que integran la institución.
FUNDAMENTACIÓN
TEÓRICA
Proponemos un
recorrido por las distintas revisiones metapsicológicas
de la teoría psicoanalítica generadas, por
un lado, por la evolución y vitalidad de la teoría
y por otro, por los cambios que se fueron dando en la
práctica clínica.
En este sentido entendemos que el paciente con patología
orgánica es un ejemplo paradigmático de
motivación y estímulo en la promoción
de estos desarrollos.
McDougall se preguntaba "dónde están
aquéllos buenos neuróticos", otros
autores post-freudianos hacían referencia a la
forma de instalarse en el tratamiento, de establecer un
vínculo con el terapeuta y a una demanda de alivio
diferente de los pacientes neuróticos clásicos.
A esto se agrega la presencia de otros profesionales (médicos,
fisiatras, psiquiatras, terapeutas corporales, etc.) que
tienen una participación activa en los procesos
terapéuticos a través de sus indicaciones
y fundamentalmente en lo que Winnicott menciona como diversificación
de los agentes responsables producto de la escisión
y la fragmentación intrapsíquica y del mundo
externo.
Partimos de un modelo de aparato psíquico que se
basa en la heterogeneidad del inconsciente, la coexistencia
estructural de distintos modos de funcionamiento psíquico
y el valor estructurante tanto de los vínculos
primarios como de los secundarios. Por otra parte sostenemos
una posición epistémica basada en la complejidad
y recursividad de los procesos y en la correspondencia
con otras ciencias de la salud, como ocurre con los valiosos
aportes de las ciencias sociales, neurociencias y de la
psiconeuroinmunoendocrinología.
Pensamos entonces, que la actividad clínica tendría
que ser abordada desde una perspectiva interdisciplinaria,
focalizando tanto en las condiciones de vulnerabilidad
del sujeto como en sus potenciales salutogénicos,
integrando además, las acciones moduladoras (protectoras
y patogénicas) del medio ambiente social y cultural.
|